(cuando Creep estalla a la salida del metro y el sol te deslumbra desde los ventanales)
Cielo. The passenger. El sonido de un teléfono que estalla en una oficina desvalijada. Papeles abandonados a su suerte. Cristales rotos de tu risa. De mayor quisiste ser Fernando Alfaro. Canciones que te salvan la vida, pero no. The passenger a toda mecha minutos antes de cerrar los bares. Recoger los vasos y una cerveza para el camino. Coqueteos con la muerte, sexo, alcohol y drogas, ciento veinte en la autovía. Juventud sin esperanzas. Mucho miedo todavía. El sonido del teléfono que estalla a medianoche. Apuntes para una novela global. Apuntes para la guerrilla del nuevo siglo. Eras un amor con diecisiete, qué paso luego. Eras un amor con diecisiete, un amor con diecinueve, qué pasó con veinte. Blitzkrieg bop. Miedo. Fernando Alfaro. Desencanto, guerrilla, comida china, subfusiles. Gente abollada. De cómo abandonar y no morir en el intento. De la estupidez tomada como una de las bellas artes. De cómo desaparecer en uno mismo y revolverse en espirales. Años ciegos. Dulce terror sin esperanzas. Hay quien sueña con cuchillos. Canciones que te salvan, amigos que te salvan, fuegos fatuos, cuerpos celestes, abismos, disolventes, cráteres definitivos, renuncias, resurrecciones. Hay quien sueña con cuchillos. Locos, lanzallamas, juguetes rabiosos. Cada vez que me acuerdo. Henry Miller. Los trópicos. Escribir desde un volcán apagado, desde las cenizas, desde el basalto. Como si el fuego sin embargo. Teenage lust. Lust for life. I wanna be your dog. El final de una quimera. Años de acero. Abandonar y todo fácil. Estúpido. Contagioso. Buzzcocks, los Ramones y the Clash. Ever fallen in love. She talks to rainbows. London calling o rocking the kashbah. Canciones que te salvan. Amigos que te salvan. Esperanzas, pero no. El puerto, las drogas, el laser, las minifaldas. Poble Sec. Salida Parlament. 20:17, 21:33, 23:17, Zona Reus. Absolut. Naranja. Resaca. Moscovskaia. Estúpido, contagioso, hermético y autista. Canciones que te salvan, agentes del caos, lo gilipollas que fui. Miller, Bukowski, tus zapatos. Hice siempre lo que me dio la gana. Pero no.

3 Comments:
Siempre hicimos lo que nos dio la gana? No crees que eso es demasiado relativo?
¿somos mercenarios?. Me ha gustado la definición que alguien hizo de ella misma "mercenaria y nomada". En fin..si este finde te quedas por Barna salimos fijo.
Un beso mio y de nuestra Supernannya, que me ha dicho convencidisima lo de que los demás hemos nacido para entretenerla.
por supuesto que sí, por supuesto que no. si hubiera hecho siempre lo que me dio la gana no habría bomberos en el mundo para reparar los estropicios... pero mira: no elegimos venir, pero elegimos no irnos, no elegimos ser como somos, pero elegimos no fingir que somos otros, no elegimos la gente con la que nos topamos, pero sí la gente que queremos tener cerca, no elegimos lo que nos pasa, pero sí, cuando acabamos en el suelo y la peña se descojona a nuestra costa, podemos elegir la pose aquella de "qué pasa? que tú no caminas con el culo o que?"
mercenarios? a la fuerza ahorcan, aquí no se puede estar diez minutos sin meterse en una guerra...
nómadas? bueno, no sé, yo más que nómada soy errático, creo...
me voy a comprar una magia borrás para entretener a la supernanny, ahora que conozco mi misión en la vida... y sí, voy a andar por the condal city este fin de semana
ea, besos
jau stormy
creep, el guitarrazo cuando se rompe creep, es acojonante, he dicho. y sin música no se puede ir a ninguna parte, hace falta todo el tiempo, o por lo menos lo mejora todo, y a veces sí, hasta te salva, el día o la vida entera casi
vamos a seguir con el rock,
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3
4!!!
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