martes, septiembre 27, 2005

novela de género

Nunca voy al cine. Una forma cualquiera de eludir la irrealidad de las cosas. No respondo al teléfono, apenas al correo, siempre pensando que le estoy hablando a un pozo sin fondo, como cuando de paseo por Barcelona tú me hablas y yo te escucho lejos, no sé si abajo o arriba pero seguro perdido entre corrientes. Esas corrientes que como la ropa de invierno van cubriendo y descubriendo la carne viva de la ciudad. Me refiero al tráfico y a los aviones, a los semáforos cambiando de color, a los olores de hamburguesa y de kebab, a la música estridente de los coches, al frío o al calor o a la mano que me tiendes distraída o algún recuerdo encontrado en las baldosas o algún turista que me apunta con la cámara mientras levanto las manos en señal de rendición y las llevo a cabeza y me pongo contra la pared y escucho como te ríes y en un disparo por la espalda me devuelves a la cancha, al círculo inicial, al lugar de los retornos, allí donde de cerca te vuelvo a escuchar.

1 Comments:

Blogger Lichi...Bth yOrke* said...

me gusta el sentimiento y el ambiente de frio de estas palabras... saludos desde tijuana BC mexico!

9:43 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home