miércoles, enero 11, 2006

plantar una casa, construir un árbol

a veces es fácil
(ahora lo es)

y todo se abre se
desdobla se despliega
ante tus
ojos
como un plano
alucinado
de la infinita
posibilidad

entonces recuerdas
que nunca supiste
dirigir

y renuncias a trazar
la trayectoria

y te entregas
(dudando apenas)
a la embriaguez
del movimiento