viernes, septiembre 02, 2005

embraceable you

Es como si lo supieras de algún modo, como si todos fingieran no saberlo, como si la extinción fuera una nota a pie de página. Pese a todo cada noche lo presientes, tienes visiones felices, fieras y catástrofes y desiertos fríos como deseos lunares. Pero nada de eso llega. Cualquier mañana te levantas, disparas contra espejos y ventanas, cargas contra las paredes, destrozas los muebles, matas a todos tus animales, le prendes fuego a los colchones, clavas en tu carne mil cristales. Aúllas. De repente todo quieto. En la destrucción, en el silencio, crees estar sintiendo la inercia de la tierra que se desliza impasible entre miríadas de cuerpos celestes. Afuera todos cantan.