miércoles, enero 18, 2006

voila: l'eté!

mi fascinación por las antenas:
90º, hipotenusa

(sin maximalismos, por favor)

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Con los noventa grados de las antenas pasa eso que no le enseñan nunca a los oficiales en la academia: que un diedro formado por espejos a noventa grados forma un espejo en el que el niño del espejo levanta la misma mano que tú. Si tú levantas tu mano derecha él levanta su mano derecha. Se hace raro.

Las consecuencias prácticas de esto es que en un tiroteo indoor todas las balas que dispares contra una esquina vuelven directamente hacia ti. Las ha disparado el niño del espejo. El pistolero virtual.

9:37 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home