lunes, diciembre 05, 2005

(respuestas que deberías aprender en ti mismo)

Quedaste solo en aquella casa. Muebles antiguos, cubiertos de polvo y sábanas raídas. Desde la ventana se inunda del dorado atardecer de tu solsticio.
De nuevo te preguntarán: ¿Tú quien eres?
Instintivamente buscarás con la mirada alrededor, no encontrarás ayuda alguna, encongerás los hombros, musitarás: ¿Para quien?